Después de plantar los árboles de Infantil y Primaria, un alumno leyó el siguiente cuento para todos:
EL ÁRBOL GRUÑÓN
El árbol gruñón,
aunque era el más grande del bosque y no necesitaba de su sombra para nada,
nunca la compartía con ninguno de los animales, y no les dejaba sentarse cerca. Un año, el otoño y el
invierno fueron terribles, y el árbol sin sus hojas iba a morir helado. Una
niña, que había ido ese invierno a vivir con su abuelita,
descubrió al árbol tiritando y fue por una gran bufanda para abrigarle. El
espíritu del bosque se le apareció, y le contó por qué aquel árbol estaba tan
sólo y nadie le ayudaba, pero a pesar de todo la niña decidió abrigarle. La
primavera siguiente, el árbol había aprendido de la generosidad de la
niña, y cuando esta se sentó junto a su tronco, le dio la mejor
de las sombras. El espíritu del bosque lo vio y fue a contarlo a todos los
animales, que a partir de aquel año pudieron tener siempre la mejor sombra,
porque el árbol aprendió que con seres generosos y amables el mundo era un
lugar mucho mejor para vivir.